miércoles, 3 de julio de 2013

De los templos








(Según la RAE) Templo: Lugar real o imaginario en que se rinde o se supone rendirse culto al saber, a la justicia, etc.

Hay templos muebles e inmuebles. Físicos y metafísicos. Reales e imaginarios. Figurativos o abstractos.
Un templo puede ser un momento, o una eternidad, o no tener duración. Más que un recuerdo, menos que algo real, puede ser todo, o casi nada.
Pueden ser secretos, públicos, tener ministerios y secretarías, o solo existir en un momento, para una persona. Se arman y se desarman.
Los templos de los que hablo son muy similares al espíritu. ¿El espíritu tiene tiempo, lugar, definición?
Este es un arquitecto constructor venido a menos.

Un templo es el café en la esquina de Moreno y Quaglia, ojo, solo cuando están los macanudos del bar.
Una caminata al cerro un domingo a la tarde, y guerra de bolas de nieve, uh pará, nos perdimos, por acá salimos al km 27.
Dos manos que dibujaron algo en la arena, se regalan caracoles, y se toman fuerte, que pena.
Dos risas solitarias pero complices, como la alegoría de los árbloles, en medio de lo efímero que se hace eterno, y que hacen un paréntesis al universo.
Tomar pisco a las 7AM a orillas del lago...y no saber por qué está uno ahí, ni quién es en ese momento, ni después...ni porque toma algo tan desagradable...bueno, es lo único que había che.
El gato que te maulla cada vez que te ve llegar. Gato loco.
Cuando se está en la cuerda floja, salir corriendo a esos boliches, a encontrar el reposo y mandar mudar la angustia sempiterma.

Hay templos que se abren periódicamente, otros se abren una vez, otros están vivos en uno.
Un oriental dijo todo lo que se siente es verdad. Un occidental dijo que solo lo que se siente existe.
¿Y si lo que se siente existe, y lo que existe se siente, y ya? Todos felices.

Arquitectura del  meta-tiempo-espacio. Ciencia aparte. No es predicción, solo dicción, como mucho.
Espacio, 3 dimensiones. Tiempo, otra dimensión. Sentimiento, sensación, otra. Mente y memoria, la última. Tienen más de las 4 dimensiones que creemos conocer.
Estos templos pueden estar en varios lugares, en varios momentos, sentirlos de diferente momento, y recordarlos diferente. Haga la prueba usted que está en casa leyendo, cambie una de ellas, y las otras se ven afectadas. Que construcciones increíbles que hacemos los humanos. Menos mal que Dios existe, así no canchereamos. Los compadritos se van al infierno. Puedo ir?


Mi habitación, con todos los totems y cachivaches colgados en la pared acumulando polvo y miradas perdidas. El Quijote a mi izquierda me mira con sorna...no importa, está loco.
Las charlas de café con los muchachos en los que resolvíamos una y otra vez nuestras melancólicas vidas, mientras pedíamos otro tostado y una birra, mientras caían los que faltaban. Esperemos que pare el agua. Siempre que paró llovió, es así che.
Las charlas secretas con el Nigromante, los Tres Mosqueteros, el Concilio de Magos. Templos que tienen y tendrán muchos lugares, recuerdos y sentimientos. Ilusos.


El sentimiento de estar bien con uno mismo, que lo acompaña a todos lados mientras sea consciente de eso. Lo externo no tiene que afectar. El espíritu elige que templos construir o acudir. De afuera no se tienen que destruir o modificar. Ah, pero pueden desaparecer. En realidad transmutan. Cambian de categoría, se ban a la B por alguna razón. Y el espíritu tiene que ir a buscarlos ahí ahora. No hay un contrato que diga que la vida es justa. De hecho, en ningún lugar están las reglas. Estamos en el horno. Hablando de eso. Creo que encontré otra puerta al infierno. Sospecho que está en la cocina de la pizzería La Andina. Se debe abrir cuando cierran, claro, y el dueño es uno de los macanudos de satanás. Creo que por eso me gustaba tanto ese lugar...Pidamo fainá a Don Ángel...

El acto de escribir este texto tan cándido, de sentarse a escribir algo similar, de sentarse a leer algo similar, o ser leído uno mismo.
¿De cuantas formas puede ser uno leído, no? Escuchando, mirando, oliendo, tocando, besando. Que lindo leer. Me gustan esos templos.


El único límite es la imaginación y las ganas de volar.
La mente, la consciencia, y el sentimiento; c'est très important!
Don't panic! Respira profundo, y mira el cielo.

Tu le sais, le pirate c'est l'unique animal qui trébuche deux etoiles de mer avec la même fois.

Pardiez!

martes, 2 de julio de 2013

Vincent






Es necesario haber amado, después perder el amor y luego volver a amar todavia.

El que vive sinceramente y encuentra penas verdaderas y desilusiones, que no se deja abatir por ellas, vale más que el que tiene siempre el viento de popa y que sólo conoce una prosperidad relativa.

Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace por amor está bien hecho.

Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor y no se derrocha el amor en cosas insignificantes y nulas e insípidas, se logrará, poco a poco, más luz y se llegará a ser más fuerte.

Se puede tener, en lo más profundo del alma, un corazón cálido, y sin embargo, puede ser que nadie acuda a él.

Hay en casi todos los hombres un poeta que murió joven y al que el hombre sobrevivió.

Sólo delante del caballete pintando siento un poco de vida.

Lo que se hace por amor está bien hecho. Es bueno amar tanto como se pueda.

Si nos perfeccionamos en una sola cosa y la comprendemos bien, comprendemos por añadidura la comprensión y el conocimiento de muchas otras cosas.

Jamás hay que dejar apagar el fuego de tu alma, sino avivarlo.

Es una cosa admirable mirar un objeto y encontrarlo bello, reflexionar sobre él, retenerlo y decir en seguida: me voy a poner a dibujarlo.

Para llegar a la verdad se necesita trabajar largo tiempo y mucho.

El sufrimiento es lo que lleva a los artistas a expresarse con mayor energía.

No se está e la tierra para divertirse, no es necesario vivir mejor que los demás.

Para el arte no estaría mal vivir más de una vida.


http://en.wikiquote.org/wiki/Vincent_van_Gogh

lunes, 11 de marzo de 2013

A bientôt



The tales that really matter



"I don't like anything here at all," said Frodo, "step or stone, breath or bone. Earth, air and water all seem accursed. But so our path is laid."
"Yes, that's so," said Sam. "And we shouldn't be here at all, if we'd known more about it before we started.
But I suppose it's often that way. The brave things in the old tales and songs, Mr. Frodo: adventures, as I used to call them.
I used to think that they were things the wonderful folk of the stories went out and looked for, because they wanted them, because they were exciting and life was a bit dull, a kind of a sport, as you might say.
But that's not the way of it with the tales that really mattered, or the ones that stay in the mind.
Folk seem to have been just landed in them, usually - their paths were laid that way, as you put it.
But I expect they had lots of chances, like us, of turning back, only they didn't.
And if they had, we shouldn't know, because they'd have been forgotten.
We hear about those as just went on - and not all to a good end, mind you; at least not to what folk inside a story and not outside it call a good end.
You know, coming home, and finding things all right, though not quite the same - like old Mr. Bilbo.
But those aren't always the best tales to hear, though they may be the best tales to get landed in!
I wonder what sort of a tale we've fallen into?"
"I wonder," said Frodo. "But I don't know. And that's the way of a real tale. Take any one that you're fond of.
You may know, or guess, what kind of a tale it is, happy-ending or sad-ending, but the people in it don't know. And you don't want them to."
"No sir, of course not. Beren now, he never thought he was going to get that Silmaril from the Iron Crown in Thangorodrim, and yet he did, and that was a worse place and a blacker danger than ours. But that's a long tale, of course,
and goes on past the happiness and into grief and beyond it - and the Silmaril went on and came to Earendil.
And why, sir, I never thought of that before! We've got - you've got some of the light of it in that star-glass that the Lady gave you!
Why, to think of it, we're in the same tale still! It's going on. Don't the great tales ever end?"
"No, they never end as tales," said Frodo. "But the people in them come, and go when their part's ended. Our part will end later - or sooner."